Roles de canela (¡Receta fácil y deliciosa!)

Roles de canela (¡Receta fácil y deliciosa!)

En mi opinión, el rol o rollo de canela es el mejor de los panificados dulces porque cumple las tres condiciones deseables de cualquier plato: es hermoso, huele a gloria y sabe delicioso. 

El rol de canela tiene otra ventaja para mí: me trae maravillosos recuerdos de mis vacaciones infantiles y juveniles en Caracas, pues cerca de la casa de mi abuela hay un centro comercial en el que funcionaba una franquicia que los elaboraba. Siempre que atravesábamos el centro comercial, el olor a canela invadía todo el recinto.

Aunque se le asocia con Estados Unidos donde es un postre muy popular, en realidad los roles de canela vieron la luz en países escandinavos como Dinamarca y Suecia.

Son deliciosos para desayunar o como una merienda a media tarde acompañados con leche o alguna infusión de tu preferencia. En lo personal me gustan sin el glaseado y su consistencia es suave pero firme.

En esta receta presento una variación sin huevos. La he preparado de las dos maneras y la verdad es que prácticamente no encuentro diferencias. Por esta razón, la receta sirve para quienes no consumen huevos o son vegetarianos. Eso sí, tienen gluten, azúcar y leche.

Sinceramente aún no me atrevo a subir una receta libre de todos esos ingredientes, porque soy muy exigente con los sabores y las texturas, y odio que me las cambien. Por eso te animo a probar la versión sin huevos, porque SÉ con certeza que funciona.  

ROLES DE CANELA

ROLES DE CANELA

Ingredients

  • 500 g de harina todo uso.
  • 85 g de azúcar.
  • 60 g de mantequilla o margarina.
  • 195 g de leche.
  • 100 g de huevos (dos huevos medianos, aproximadamente).
  • 10 g de levadura fresca (o 3 g de levadura seca).
  • 30 g de mantequilla o margarina.
  • 115 g de azúcar morena.
  • 10 g de canela
  • 95 ml de leche.
  • 5 g de vinagre.
  • 5 g de polvo de hornear.

Instructions

Por supuesto, lo primero es calentar toda la leche, tanto la que usarás para sustituir los huevos como la que irá a la masa. No necesita estar caliente, solo una temperatura tibia.  

Ahora divide la leche y a una parte agrégale una cucharada del azúcar que pesaste. Disuélvela bien añade la levadura. Mezcla un poco y reserva.

En la otra parte de la leche, adiciona el vinagre y revuelve bien. Enseguida adquirirá un aspecto de leche cortada. El resultado de esta mezcla se le conoce como buttermilk casero. Te lo recomiendo para recetas de panes que llevan leche, la consistencia es mucho más suave. Eso sí, agrega un poco de polvo de hornear para contrarrestar un poco el ácido.

*Nota: Si vas a usar los huevos, no necesitas preparar el buttermilk, solo adiciona los huevos a la masa al añadir los líquidos. 

Derrite la mantequilla o margarina a baño maría, microondas o al fuego directo pero no es necesario calentarla mucho.

En un envase grande mezcla todos los ingredientes secos: harina, azúcar, sal, y bicarbonato (si sustituyes los huevos).

Vierte todos los líquidos en la harina: la leche con levadura, el buttermilk y la margarina derretida. Con un taroco o espátula de panadería o una paleta, mezcla muy bien. También con una batidora si soporta trabajo panadero. Evita hacerlo con las manos porque mayor cantidad de masa se queda pegada a los dedos, lo que te hará perder mayor cantidad de material.

Mezcla hasta integrar todos los ingredientes. Ahora es momento de pasar todo a un mesón y amasar con gentileza. La masa de roles es suave y hay que tratarla con firmeza pero con delicadeza.

Cuando está integrada completamente, haz una bola que dejarás levando por una hora u hora y media. El tiempo de levado dependerá de la temperatura ambiental o de las fuentes de calor: Si hace mucho calor levantará más rápido que si hace frío.

En todo caso, deja que la masa doble su tamaño.Con un rodillo y un poco de harina en el mesón, estírala hasta que tenga una altura de 4 o 5 milímetros.

Con un rodillo y un poco de harina en el mesón, estírala hasta que tenga una altura de 4 o 5 milímetros.

Unta la masa con la mantequilla. Mezcla bien la canela con el azúcar y espárcela por toda la superficie.

Llegó al hora de enrollar la masa. Despégala con cuidado y ayúdate con la paleta.  Procura que no queden ni muy apretadas ni muy sueltas. Hazlo por el lado más largo del rectángulo de masa.

Corta los roles de 2 o 3 cm de ancho. Engrasa y enharina una bandeja y colócalos allí con cierta separación porque tienden a crecer.

Tápalos y déjalos reposar de nuevo por otra hora más. Verás que ahora estarán un poco más apretados y esponjaditos.

Hornea por uno 200° C por 25 o 30 minutos. Por supuesto, todo depende de tu horno. Trata de despegarlos de la bandeja aun calentitos, porque el azúcar se derrite en el horno y se endurece fuera de él, por lo que será más difícil removerlos.

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